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La educación científica a nivel internacional


La educación científica a nivel internacional.
Citado por Gil, D. y Vilches, A. (2001). En los comienzos de este siglo, muchos organismos internacionales han externado la necesidad de realizar una profunda reforma en cuanto a la educación de las ciencias a través de una alfabetización científica común para todos los ciudadanos y ciudadanas donde se destaca las relaciones ciencia, tecnología y sociedad.
 Esta alfabetización científica se centra en una necesidad para todos y para alcanzarla se debe enfrentar múltiples dificultades ya que va de la mano con el desarrollo tecnológico mundial; juntos, ciencia y tecnología, hacen posible el desarrollo futuro de las naciones, lo que requiere urgencia en I+D, si no se quiere quedar relegado en la competencia Global, esto viene a repercutir en las economías de los países más empobrecidos y con menor avance en C y T.
 Refiriéndose a la educación científica de los estadounidenses en National Science Education Standards, auspiciado por la National Research Council (1996). “En un mundo repleto de productos de la indagación científica, la alfabetización científica se ha convertido en una necesidad para todos: todos necesitamos ser capaces de implicarnos en discusiones públicas acerca de asuntos importantes que se relacionan con la ciencia y la tecnología; y todos merecemos compartir la emoción y la realización personal que pueden producir la comprensión del mundo natural”. Ya (Fourez 1997) expresaba la existencia de una analogía entre alfabetización básica que inicio el siglo pasado y el actual movimiento de alfabetización científica y tecnológica.
 Algo más reciente, la Conferencia mundial sobre la Ciencias para el siglo XXI, auspiciada por la UNESCO y el Consejo Internacional para la Ciencia, declaró: “Para que un país esté en condiciones de atender a las necesidades fundamentales de su población, la enseñanza de las ciencias y la tecnología es un imperativo estratégico. Como parte de esa educación científica y tecnológica, los estudiantes deberán aprender a resolver problemas concretos y a atender a las necesidades de la sociedad utilizando sus competencias y conocimientos científicos y tecnológicos”. Añade: “Hoy más que nunca es necesario fomentar y difundir la alfabetización científica en todas las culturas y en todos los sectores de la sociedad,… a fin de mejorar la participación de los ciudadanos en la adopción de decisiones relativas a la aplicación de nuevos conocimientos”.
 Se pone de manifiesto el interés internacional por la gran cantidad de investigaciones, publicaciones, congresos y encuentros, con el lema de “ciencia para todos “, que se vienen realizando (Bybee y DeBoer, 1994; Bybee, 1997; Maco, (2000). Lo que ha provocado que numerosos países lleven a cabo reformas educativas contemplando la alfabetización científica y tecnológica como una de sus principales finalidades.
 Pero existen dificultades para llevar a cabo esta tarea en especial en países en vías de desarrollo donde no se cubren las necesidades básicas para todos, donde la educación de la ciencia y la tecnología se ha limitado a una minoría donde las controversia entre los que se oponen a la preparación de futuros científicos y los que proponen una educación científica orientada a la formación ciudadana, se hace más difícil los cambios urgentes y necesarios.
Según Osorio, C. (2006, p. 34-37,44). Las discusiones sobre la importancia y utilidad que puede ser para el ciudadano común la educación científica, también se mencionan los peligro de nuevos descubrimientos científicos, ya que pueden ser utilizados por las naciones para imponerse, agredir y someter a otros pueblos; como después de finalizada la segunda guerra mundial, el uso de pesticidas como el DDT y el Nemagón entre otros, centrales nucleares, almacenamiento de residuos radiactivos, el uso de freones, emisiones de CO2, la bomba atómica contra poblaciones en Japón y muchos otros, mal usos de los descubrimientos utilizados para enriquecimiento y centrar el poder en unos cuantos, pero también la lucha de investigadores como Rachel Carson dio origen a que se reivindicara la protección del medio ambiente a inicios del movimiento denominado CTS.
 Es lógica la resistencia a lo nuevo y desconocido y es claro que la clásica educación científica sin una adecuación al uso de nuevas tecnologías para aplicarlos en el aula requiere de un cambio en la didáctica y metodología, donde se despierte el interés en los temas científicos utilizando la indagación y participación de todos los miembros en el aula bajo, un método constructivista que guie el actuar cooperativo en el aula, con profesionales capacitados para utilizar las tecnologías informáticas de comunicación (TIC) y software, con los que independientemente si no se cuenta con estructuras como: laboratorios, pizarras entre otros pueda desde su computadora, celular o Tablet, dirigir a los alumnos en sus investigaciones y así desarrollar el interés y la curiosidad por el estudio de las ciencias. Sin embargo para sacar adelante a una nación tiene que venir cambios curriculares tendientes no solo a alcanzar una tecnificación de la ciudadanía que beneficia a los empresarios, sino también en el campo de la investigación científica que vaya de la mano con los avances globales en todas las áreas que contribuyan al mejoramiento y la equidad de los niveles de vida de los ciudadanos.
 Citado por Arana, M. (2005, p.298). Ya en Europa se realiza una profunda reforma educativa, en busca de la “soberanía científica y tecnológica” de Europa frente a Estados Unidos. Iniciativas propuestas para asegurarse su autonomía en los asuntos mundiales expresando que las bases de la soberanía de un estado ya no son solo el nivel de vida, el producto interno bruto o la capacidad de exportación, ni su capacidad nuclear; el escenario mundial ha cambiado, son un pequeño grupo de tecnologías estratégicas las que aseguran la independencia real de las naciones. Pero la experiencia científica requerida para trabajar en estos campos y el volumen de las inversiones necesarias serán un obstáculo a muchos países para poder permanecer en la carrera tecnológica; por tanto los europeos lanzan programas indispensables de uso común.
 Se espera para los próximos años las convergencias de las nanotecnologías, las biotecnologías, las tecnologías de la información y de las ciencias cognitivas. Lo que traerá cambios en las relaciones entre ciencia e investigación, ciencia y tecnología, investigación, ciencia y tecnología, investigación básica y aplicada, investigación como conocimiento, descubrimiento invención e innovación e institución y profesión. Lo anterior no puede ser obviado por las instituciones a cargo de difundir el conocimiento para contribuir a la sociedad y a sus naciones. (Las instituciones pueden trabajar virtualmente y sus profesionales también interactuar con sus alumnos, como en este curso de la UNED).
 En Latinoamérica por tradición han limitado la concepción y la práctica de la investigación en su relación con el cambio, además de la falta de una cultura de gestión de la ciencia y la tecnología. Por tanto debe priorizarse y transformarse la educación de las ciencias y la tecnología en sus concepciones, valoraciones, métodos, actualizaciones y prácticas en el aula.
 Citado por Blanco, Á. (2004, p.72). Se necesita una reelaboración del “conocimiento científico oficial” para poder llegar a los estudiantes es decir que lo que producen los científicos y es reproducido por los distintos medios sea recogido y convertido en “conocimiento escolar” adecuado para alumnos de diferentes edades y desarrollo intelectual. La ciencia escolar resulta del proceso de reelaboración conocido como transportación didáctica (figura1), no es simplemente sucesiva (Jiménez y Sanmartí, 19997). En el que se conjugan y equilibran aspectos científicos y aspectos educativos y frecuentemente difíciles de integrar en niveles iniciales de la enseñanza debido a aspectos de edades, características estudiantiles y los objetivos perseguidos por el sistema educativo.
 Podemos diferenciar dos grandes finalidades de la educación científica: 1) la formación de científicos (representada por la flecha A en la figura 1) que representa el acceso a la práctica de la ciencia de una parte minoritaria de la sociedad para que sea el agente activo del desarrollo científico-tecnológico y 2) la mejora del nivel de conocimientos científicos de los ciudadanos (que representa la flecha B de la figura 1).       
                                   
                                     Finalidades de la educación científica contemporánea.
                                                                          Figura 1

Hace unas pocas décadas los países más avanzados tenían como primordial finalidad de la educación, la formación de científicos, sin embargo hoy día esa finalidad cambió, por el de que la educación científica debe llegar a todos los alumnos. La expresión “ciencia para todos” (Fenshan, 1985), se convirtió en un eslogan muy extendido, en especial en los países que se preocupan por no quedarse rezagados en la enseñanza de las ciencias mediante una educación actualizada de toda la población, capacitando adecuadamente a los que se involucran en tan noble tarea de enseñanza de las ciencias. 

 Bibliografía

Osorio, C. (2006). Lectura Educación Ciudadana y Alfabetización Científica: Mitos y Realidades. Revista Iberoamericana. N0 2. Madrid, España.
Gil, D y Vilches, A. (20001). Una Alfabetización para el Siglo XXI Obstáculos y Propuestas. Investigación en la Escuela. Valencia, España.
Blanco, Á. (2004). Relaciones entre Educación Científica y la Divulgación de la Ciencia. España. Revista EURECA.
Arana, M. (2005). La Educación Científico-Tecnológica desde los estudios de ciencias, tecnología, sociedad e innovación. Universidad de Colegio Mayor. Cundinamarca. Colombia.

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